Tu edificación tiene daños por sismo, deterioro o cambio de uso. Necesitas intervenir la estructura sin detener operaciones ni recurrir a demolición total, que es la opción más cara y disruptiva.

Evaluamos el estado actual de la estructura y aplicamos técnicas de intervención adaptadas a cada caso: refuerzo con elementos metálicos, inyecciones de resinas epóxicas, recrecidos con concreto, sustitución de elementos dañados, aplicación de polímeros reforzados con fibra de carbono (FRP) y morteros estructurales.
Priorizamos la compatibilidad de materiales, la viabilidad constructiva y la mínima afectación a las actividades del inmueble durante la intervención. En muchos casos, nuestras intervenciones se realizan sin desalojar el edificio.
Cada solución se diseña para devolver la capacidad estructural cumpliendo con normativas actuales, incluso en edificaciones antiguas que originalmente fueron construidas con criterios más permisivos.
